Medio independiente · Sin línea partidistaopinioncolectiva.com
Carlos Méndez

Carlos Méndez

Visión liberal

Economista y analista de políticas públicas, Ciudad de Guatemala

Inversión extranjera y Estado de derecho: la ecuación que Guatemala no puede ignorar

Sin certeza jurídica no hay desarrollo sostenible. Los datos de los últimos diez años son contundentes.

·6 min de lectura

Existe una correlación que los datos confirman una y otra vez: los países con sistemas judiciales independientes y predecibles atraen más inversión, generan más empleo y reducen la pobreza más rápido que aquellos donde el Estado de derecho es débil o capturado.

Guatemala lleva décadas pagando el costo de esta ecuación ignorada. Según el Banco Mundial, el país recibe apenas el 1.2% del PIB en inversión extranjera directa, una fracción de lo que reciben economías comparables de la región como Costa Rica o Panamá. La razón principal que citan los inversionistas: incertidumbre jurídica.

No se trata de ideología. Se trata de aritmética básica. Un empresario —nacional o extranjero— no va a invertir en un país donde los contratos pueden ser ignorados, donde los jueces pueden ser presionados y donde las reglas del juego cambian según quién tenga más influencia política en un momento dado.

Por eso el debate sobre la reforma judicial no es un debate abstracto de juristas. Es un debate económico de primera importancia. Cada vez que se debilita la independencia del Organismo Judicial, se está enviando una señal al mundo: Guatemala no es un lugar seguro para invertir.

La buena noticia es que el camino inverso también funciona. Los países que han fortalecido sus instituciones judiciales han visto, en un plazo de cinco a diez años, mejoras significativas en sus indicadores de inversión y desarrollo. Guatemala puede hacer lo mismo. Pero requiere voluntad política y, sobre todo, ciudadanos que exijan ese cambio.